boton  Orgonomía
. Orgonomía y BIOLOGÍA

Wilhelm Reich




Introducción

A partir de la teoría del orgasmo Reich había logrado determinar que todas las enfermedades psíquicas derivaban de una acumulación de energía sexual relacionada con la perturbación orgástica.

La neurosis y psicosis funcionales –decía- eran mantenidas por una energía sexual excesiva, indebidamente descargada. Se la podía llamar “energía psíquica” pero nadie sabía qué era en realidad. No obstante, no cabía duda de que las perturbaciones psíquicas tenían su raíz en el “dominio somático”; por lo que pretender comprender dichas perturbaciones sin el conocimiento de su base somática, era inconcebible.
El conflicto psíquico entre la sexualidad y la moralidad operaban en las profundidades biológicas del organismo como un conflicto entre la excitación placentera y el espasmo muscular.
El aflojamiento de las actitudes musculares rígidas, por su parte, dio como resultado sensaciones somáticas particulares: temblor involuntario, sacudimiento de los músculos, sensaciones de calor y frío, picazón, hormigueo, erizamiento y percepción somática de la angustia, la ira y el placer. Tales manifestaciones no eran el “resultado” ni “las causas” ni  el “acompañamiento” de los procesos psíquicos; eran sencillamente esos procesos mismos en la esfera somática. Reich reunió a estas manifestaciones somáticas  bajo el nombre de corrientes vegetativas. Pero ¿qué eran estas corrientes vegetativas? ¿eran sólo el movimiento de los fluidos corporales?

Franz  Kraus (famoso internista berlinés)  había determinado en 1926, a través de experimientos novedosos, que el cuerpo estaba regido por procesos eléctricos. El cuerpo poseía, según Kraus, innumerables “superficies limítrofes” entre las membranas y los fluidos electrolíticos de diversa densidad y composición. Debido a que hay diferencias en la densidad y en la estructura de las membranas, se dan también diferencias de tensión en las superficies limítrofes y, como consecuencia, diferencia de potencial de intensidades diversas. Las diferencias de potencial pueden compararse con la diferencia de energía entre dos cuerpos a diferentes alturas. Al caer, el que está a mayor altura puede realizar más trabajo que el que está a menor altura.
El principio de la diferencia de potencial era aplicable a las diferencias en las tensiones eléctricas. Cuando un cuerpo muy cargado se conecta por medio de un cable  a  uno menos cargado, fluirá una corriente del primero al segundo: la energía eléctrica estática se convierte en energía corriente. Se establece una igualación entre las dos cargas del mismo modo que el nivel del agua en dos recipientes se iguala cuando estos se conectan por un tubo. Ahora bien, nuestro cuerpo consiste en innumerables superficies internas de distinta energía potencial. En consecuencia, la energía eléctrica del cuerpo se halla en constante movimiento entre lugares de potencial mayor y otros de potencial menor. Los conductores de las cargas eléctricas en ese continuo proceso de igualación son las partículas de los fluidos del cuerpo, los iones.

Todo este conocimiento fue aplicado por Reich a sus investigaciones sobre la sexualidad humana y la función del orgasmo. Así, la tensión sexual que se siente en todo el cuerpo y que parte desde el corazón y el abdomen, se va concentrando gradualmente en los genitales, que se llenan de sangre y en cuya superficie ocurren cargas eléctricas. La tensión va creciendo con la fricción  hasta culminar en el orgasmo, considerado   éste  como un fenómeno de descarga eléctrica. Así llegó Reich a  determinar la fórmula del orgasmo como un movimiento en cuatro tiempos:

Tensión mecánica – Carga eléctrica – Descarga eléctrica – Relajación mecánica.

.
continúa...